Mantener la pileta en condiciones es indispensable para no poner en riesgo la salud y disfrutar sin tensiones. Climatizadores solares, pisos atérmicos y robots limpia fondos, los grandes aliados.

Tras varios meses de frío y lluvias, octubre es el momento en que la pileta vuelve a cobrar importancia, a la vista del creciente número de consultas a las empresas especializadas en su venta y en la de sus accesorios, que facilitan el cuidado del agua, reducen el uso de productos químicos e incorporan confort. Patio by Culzoni tiene más de 30 años de experiencia en construcción de piscinas, fabricación de accesorios como bordes y pisos atérmicos, y venta e instalación de equipos y sistemas especiales de filtrado para su correcto funcionamiento.

“Hoy, los estilos e innovaciones acompañan las preferencias e intereses de los consumidores, para satisfacer necesidades vinculadas con el confort, el cuidado de la salud y la comodidad”, dice Hernán Culzoni, vicepresidente de la empresa.

Entre los productos más destacados están los bordes y pisos atérmicos ($120 el metro cuadrado), comúnmente colocados tanto en nuevas piscinas como en remodelaciones, donde se reemplazan los pisos que queman por otros atérmicos industrializados; los robots limpiafondos (US$ 1.300), que sirven para el mantenimiento integral, más eficientes que los filtros tradicionales; el revestimiento ($ 60 el metro cuadrado) que evita vaciar la piscina y tener que pintarla cada año y, por último, la calefacción, uno de los accesorios preferidos para generar mayor confort en la temperatura del agua.

Los equipos más solicitados funcionan con gas y con energía solar y sus valores rondan los $ 6.000 aproximadamente.

“Si bien el diseño y la decoración ocupan un lugar importante, resguardar el impacto del cloro en la salud de la familia, cuidar el traje de baño, disfrutar de la pileta aun de noche y evitar quemarse los pies son varios de los elementos que están en la vanguardia cuando se trata de elegir quién y cómo va a diseñar y construir la piscina del hogar”, agrega Culzoni.

SunGreen, por su parte, propone templar el agua con energía solar térmica. Según explica Alexandra Tovar, de la firma, ese objetivo requiere de una tecnología mucho más sencilla que la de la energía solar fotovoltaica ­que transforma la radiación solar en electricidad­, por lo cual sus costos son menores. El sistema funciona en un circuito cerrado que conecta la piscina con los colectores solares por un tubo de alimentación y otro de retorno. Su sistema Solarmar eleva la temperatura de entrada del agua a 10° C, “con lo que se obtienen temperaturas de entre 25° y 32°”, detalla Tovar.

“Con la vuelta del calor, la familia es atraída hacia la piscina, pero el agua no se calienta tan rápido como el aire. Por eso, es importante el sistema de climatización solar, que permite usarla de octubre a marzo, con temperaturas del agua que superan los 26 grados y alcanzan los 32 en enero”, explica el ingeniero Ricardo Sarti, director de Solarpool, otra firma especializada. El precio de un climatizador solar instalado ronda los $16.000, los cobertores valen $960 y un enrollador de aluminio, $2.500. “La energía solar no es sólo una elección responsable con el ambiente; también es la más conveniente desde lo económico, comparándola con el gas natural o al envasado”, concluye Sarti.

Fuente: Clarín