Juan Bosch, presidente de SAESA, fue uno de los pocos empresarios locales que participaron del evento denominado “The future of energy summit”. En una entrevista para energiaestratégica.com, mencionó los anuncios más importantes que los funcionarios realizaron durante sus presentaciones y analizó las perspectivas de la industria.

¿Cuáles fueron las principales conclusiones del Congreso?

El Congreso organizado por Bloomberg New Energy Finance (BNEF) reúne empresas y gobiernos de todo el mundo. Además, permite conversar con representantes de los más diversos países de los continentes. En este marco, se analizaron los logros, desafíos y oportunidades del sector energía y, especialmente, el fenómeno de la incorporación de tecnologías de energía limpia.

El tema central del encuentro fue “El Futuro de la Energía”, y tal como expresó en su ponencia John Kerry, Secretario de Estado de los Estados Unidos: “Cuando hablamos del futuro de la energía, hablamos del futuro de todo”.

La conclusión más saliente es que las energías renovables se han abierto paso en el mundo. Son una realidad y pasarán a jugar un rol cada vez más preponderante en la matriz energética mundial. Esto viene siendo así y se profundizará más aún. No sólo por la genuina preocupación de reducir los impactos ambientales, tal como se plasma en la opinión de líderes mundiales, sino también porque económicamente hace sentido, tal como se vio en las recientes licitaciones en la región, en especial, las de México.

Hoy las energías renovables resultan igual o más competitivas, aún sin subsidios en algunos países, que las energías convencionales. Cada año se logran nuevos récords en materia de reducción de los costos para instalar parques de energía renovable, mayor eficiencia y capacidad de producción por MW instalado. La marca de US$ 329 Billones invertidos en energía limpia en 2015, aún con precios del petróleo muy bajos, son una clara señal de la fortaleza de la industria.

¿Qué ideas planteó en su presentación?

En diferentes momentos y paneles, disertaron el Ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren y el Subsecretario de Energías Renovables, Sebastián Kind. Los anuncios realizados ante este público internacional fueron claros: Argentina quiere volver a ser un país con reglas accesibles para la inversión. El país necesita un desarrollo que permita tener energía para todos los habitantes, comercios e industrias, y a precios competitivos.

Luego de explicar las medidas económicas de carácter general tomadas por el Gobierno del Presidente Macri, el Ministro Aranguren explicó la compleja situación de costos muy altos que se pagaban con impuestos, no con precios de energía (que estaban prácticamente congelados por una década) y una calidad de servicio por la insuficiente inversión en generación, transportes y distribución. Ello lo llevó a declarar la emergencia eléctrica apenas asumió y tomar medidas fuertes para la regularización. Al respecto, definió: “Argentina está regresando a la normalidad. Tan sencillo como eso: queremos ser un país normal. Estamos regresando a la comunidad internacional y seremos sujeto de crédito internacional, atrayendo la comunidad de inversores para desarrollar los recursos naturales y levantar su economía”.

En el rubro energía, lo que se sostuvo es que lo primero es ordenar el sector desde lo legal, institucional y financiero. Fijar roles claros y responsabilidades de cada uno de los actores. Hay que tener en cuenta que cortes de energía y mala calidad de servicio se combinaban con precios distorsionados y subsidios variados que alcanzaban el 3,2% del PBI. Las inversiones eran mínimas y ciertamente insuficientes para abastecer la demanda energética.

Estos anuncios generaron importante interés respecto a lo que puede ocurrir en Argentina. SAESA tuvo oportunidad de presentar a distintas empresas desarrolladoras, proveedoras de tecnología e inversoras su visión del mercado así como el resumen de los proyectos más atractivos que están listos para vehicularizar la construcción de nuevos parques de energía renovable.

¿Hubo algún anuncio por parte del Ministerio de Energía?

El Ministro de Energía y Minería explicó las primeras medidas: la emergencia eléctrica, la adecuación gradual de las tarifas y precios de energía para que tiendan a cubrir los costos reales, el devolver a los entes reguladores sus roles y responsabilidades. Todo ello pretende generar marco para tener energía adecuada, competitiva y diversificada. Promover muy especialmente la eficiencia energética y la incorporación de energías renovables. Se incorporarán 10.000 MW de energía renovable en los próximos 10 años.

En ese sentido, Aranguren destacó: “Planeamos incorporar 20 GW de nueva capacidad de generación, la mitad de los cuales serán energías renovables. Pasaremos de un 1,5% al 20% de inserción de las renovables en nuestra matriz energética en los próximos 10 años”. Estos objetivos son los expresados en la Ley 27.191 dictada durante el anterior gobierno, cuya reglamentación publicara el presidente Macri en el decreto 531/2016 el pasado jueves.

Por su parte, el Subsecretario de Energías Renovables, Sebastián Kind explicó que la Ley 27.191 ya fue reglamentada por el decreto 531/2016 del jueves pasado. Estas normas fijan el marco regulatorio de las energías renovables, con el cual Argentina pretende pasar de menos del 2% de aporte renovable en su matriz eléctrica al 20% en el año 2025.

Para ello, hay dos grandes mercados: los Grandes Usuarios de electricidad cuya demanda total exceda los 300 kV de potencia ya pueden comprar su energía renovable contratando con generadores o traders en forma directa, o con proyectos de autogeneración. Implican una potencia a instalar de aproximadamente 1.000 MW de parques de energía renovable. Los usuarios de menores consumos también pueden gestionarse su propia energía renovable.

También comentó Kind que el Decreto 531/2016 expresamente previó la posibilidad de que usuarios con consumos menores a 300 kV puedan gestionar su compra de energía verde en forma privada. Si bien faltan fijar algunos detalles en normas reglamentarias de detalle (algunas de las cuales le tocarán a las provincias en su jurisdicción), la oportunidad está disponible.

En el encuentro de Nueva York se notó un fuerte grado de interés en esta oportunidad por parte de desarrolladores. El gran desafío es la agregación de la demanda privada. Los grandes desarrolladores no cuentan con recursos comerciales locales capaces de tomar contacto con los Grandes Usuarios de Argentina, discutir las propuestas comerciales y acordar en tiempo y forma contratos en cantidad suficiente para viabilizar grandes inversiones. El rol de los traders será muy importante en este trabajo.

Fue muy interesante escuchar a los directivos de compra de energía de empresas líderes mundiales hablar sobre esto. Entre ellos, Lily Donge de Rocky Mountain Institute, Brian Janous de Microsoft, Gary Demasi de Google, Bill Weihl de FacebookA, y Rob Threlkeld de General Motors comentaron sobre la decisión de sus empresas de volcar sus compras de energía hacia las tecnologías limpias. Por compromiso ambiental de reducir su huella de carbono, y también porque tiene mucho sentido en términos de seguridad en el suministro y precios competitivos”.

A su vez, los referentes de compra de empresas líderes, coincidieron en que los primeros contratos fueron muy difíciles para encontrar acuerdos; hace falta desarrollar un diálogo más transparente y fluido entre los generadores, licenciatarios de servicio público de redes eléctricas, reguladores y usuarios.

Si a esas empresas tan grandes y con tantos recursos, no les fue fácil encontrar acuerdos razonables y flexibles, es de imaginar que a empresas con recursos más modestos el desafío será aún más importante. Lily Donge, en particular, explicó que allí es donde los traders deberán agregar flexibilidad. De hecho, esta actividad de trading generó interés en empresas del calibre de Merrill Lynch que están desembarcando en el sector como traders. SAESA está activamente trabajando en ese sentido, tendiendo puentes concretos entre Generadores y demandantes de energía verde, a través de la agregación de demanda que permite flexibilizar las condiciones. Ya se han cerrado las primeras cartas de intención, lo cual genera gran atractivo para los inversores que miran este segmento privado.

Desde lo estatal, la primera licitación pública de renovables terminará de organizarse en este mes de Abril, para ser llevada adelante en Mayo. El Decreto 531 ya adelanta algunos detalles y Kind mencionó un dato nuevo: se estarían licitando cerca de 800 MW en este primer llamado.

Todos los PPAs que firme el Estado serán trasladados a la demanda, en su exacta proporción, durante todo el plazo de vigencia del suministro.

Plazos, incentivos y garantías

Además de explicar los incentivos fiscales, regulatorios y económicos el Subsecretario Kind hizo fuerte hincapié en el Fondo de las Energías Renovables como herramienta crucial para el financiamiento y garantía de los proyectos de energía renovable.

Además, expresó la idea de que los contratos serán a 20 años, la cual recibió buena acogida entre los desarrolladores.

Sin embargo, la nota más importante fue el anuncio de una negociación en marcha con el Banco Mundial para que esa institución provea una “garantía multilateral AAA” localizada en el exterior, avalando el cumplimiento de los contratos de energía renovable que se firmen en Argentina. En caso de tener éxito en esta gestión, Kind asume que los inversores podrán tener una certeza de cobro que disipa fuertemente las dudas sobre la viabilidad crediticia de largo plazo que algunos inversores y desarrolladores puedan tener.

¿Cómo evalúa las perspectivas de la industria?

Argentina tiene un problema de energía que llevó a declarar la emergencia en el sector. El proceso de normalización que se está impulsando es muy interesante. Es cierto que hemos estado fuera de los avances en eficiencia y en energías limpias, pero ello es una oportunidad. Hoy Argentina puede sumarse a estas políticas sustentables y limpias, aprovechando el enorme camino recorrido en otros países. Recorrido que tuvo sus costos y dificultades, que nosotros no afrontaremos. Sólo por mencionar algunos ejemplos: gracias a la tremenda evolución tecnológica el costo por MWh producido con energías verdes se ha reducido notablemente en los últimos años, se han desarrollado prácticas regulatorias, contractuales y comerciales eficientes, y se ha ganado muchísimo camino en esquemas de financiamiento competitivo. Todo ello costó tiempo, trabajo y dinero. Hay es un capital que está disponible para ser aprovechado.

Argentina se ha planteado incorporar 20 GW en 10 años, la mitad de los cuales deben ser de energía renovable. Es un desafío enorme pero cumplible. Habrá dificultades, pero los beneficios son muchos. No sólo por la seguridad energética, sino por el enorme desarrollo industrial y generación de empleo que traerá.

Las herramientas están disponibles, la Ley (con consenso casi unánime) ya está reglamentada. La combinación de plazos extensos, contratos denominados en dólares, la asistencia del FODER y la eventual garantía multilateral llamaron mucho la atención. Desarrolladores muy importantes como Enel, Acciona y otros manifestaron interés en participar de este proceso de transformación.

Las reglas ya están claras, los Grandes Usuarios ya pueden contratar privadamente y las licitaciones para el sector público se abrirán en breve. Ahora toca el turno a los empresarios tanto nacionales como extranjeros, de hacer su juego. Confío en que esta vez sí, veremos despegar las energías renovables en Argentina. Este parece ser el momento oportuno.