Con los colectores solares, la temporada de uso se duplica y se alarga de octubre a abril inclusive. En piletas abiertas todo el año, puede adoptarse como principal medio de calefacción y complementarse en invierno con el sistema tradicional a caldera.

La climatización solar de piscinas, una aplicación de la energía solar térmica, requiere una tecnología mucho más sencilla que la energía solar fotovoltaica –la que transforma la radiación solar en electricidad– y es, por lo tanto, mucho más barata. De hecho, la climatización de piscinas es el uso más difundido de la energía solar en el mundo.

¿En qué consiste? “Se usan colectores solares planos que contienen delgados tubos de polipropileno en los que el agua se calienta por acción directa del sol a medida que circula”,explica Alexandra Tovar, directora ejecutiva de SunGreen, empresa especializada en sistemas de energía solar térmica para climatización de piscinas, calentamiento de agua sanitaria y calefacción solar.

“En general, se necesita una superficie de colectores equivalente al 70% del espejo de agua. Y como son muy livianos –pesan unos 5 kilos con agua fluyendo–, pueden instalarse en el techo de los edificios. Lo importante es que les dé el sol de lleno de 10 de la mañana a 4 de la tarde. Y se aconseja la orientación al Norte”, explica Tovar.

El sistema de climatización funciona como un circuito cerrado que conecta a la piscina con los colectores solares por un tubo de alimentación y otro de retorno.

“Usando la bomba del sistema de filtrado de la piscina, el agua se bombea al colector solar, donde se calienta por la acción del sol a medida que circula por los delgados tubos de polipropileno del colector. Por un caño de retorno el agua caliente baja a la piscina y el proceso se repite hasta lograr la temperatura deseada.

“Desde la primavera hasta el otoño el sistema Solarmat eleva la temperatura de entrada del agua en 10º C, con lo que se obtienen temperaturas de entre 25 y 32 grados centígrados”, puntualiza Tovar.

Climatizar una piscina de 8 x 4 metros con este sistema, que tienen una vida útil de más de 15 años, y 10 años de garantía, cuesta unos 2.800 dólares con IVA incluido. “Es una inversión que permite duplicar los meses de uso de la piscina”, observa.

Para todo el año, sistema mixto

Si la piscina ya cuenta con un sistema de calefacción tradicional –este es el caso de la mayoría de los piscinas de hoteles y clubes–, se puede hacerlo mixto y bajar sustancialmente el consumo de gas natural.

El sistema de climatización solar puede adoptarse como principal medio de calefacción del agua y complementarse en invierno con el sistema de calderas convencional.

Durante todo el año se estima que el sistema solar puede aportar un 70% de la climatización a 30ºC que requieren las piscinas climatizadas, y las calderas completan el 30% restante. De octubre a abril inclusive la piscina puede calefaccionarse casi exclusivamente con energía solar térmica. La caldera empieza a trabajar en mayo, pero los colectores aportan todavía aproximadamente la mitad de la calefacción. En junio y julio la caldera realiza la masa de la climatización; el aporte de los colectores en estos meses no supera el 15%. Pero ya en agosto los colectores solares se hacen cargo de más de la mitad de la calefacción.

En definitiva, la implementación de climatización solar en piletas abiertas todo el año permite un ahorro substancial en gas. Y además el menor uso de las calderas alarga su vida útil.

Fuente: Revista Vivienda