En estos últimos años el consumo eléctrico ha crecido a niveles más altos que la propia potencia instalada. Si bien, de acuerdo a datos del Ministerio de Planificación Federal, del 2003 a esta parte se sumaron 11.300 MW al parque industrial (en su mayoría térmico), la demanda energética creciente debido a la prosperidad industrial de esta última década requiere de mayor potencia.

Al respecto, Fabián Barone, responsable de Planificación de Alta Tensión en Edesur S.A., señala  que esta situación crítica la venimos acarreando desde hace 8 años. “Hace del 2007 que estamos en emergencia energética, es decir, al límite del abastecimiento”, reconoce.

“Hay entre 4000 y 5000 MW (provenientes de usinas térmicas) que tienen más de 50 años”, y que ese es el límite de la vida útil de las máquinas. Recuerda que hay algunas usinas, como la Central Térmica Costanera que data de 1960, que en el año 2000 estuvieron a punto de desarmarse y que hoy, por lo contrario, dependemos de ellas.

Barone dice que el hecho de continuar utilizando usinas con más de 5 décadas conduce a dos problemas: por un lado, tiempos más prolongados en el mantenimiento preventivo, sobre todo por falta de insumos que se han dejado de fabricar; por otro, mayor gasto por tonelada de combustible o m3 de gas para generar energía que una máquina nueva.

Será “de manual” su proceder. Es decir, se llamará a la sociedad a cuidar la energía, mediante cadena nacional o auspicios, y se buscará limitar el consumo en edificios públicos y algunos privados como shoppings.

La medida por excelencia para el profesional es la del sinceramiento en las tarifas, anunciada para el próximo mes de enero. “Yo he podido comprobar que en todo el mundo el consumo eléctrico se cuida con la tarifa. Por más campaña de concientización que se realice, la manera más eficaz para limitar los consumos es a través de la tarifa”, indica.

Necesidad de potencia y abastecimiento con renovables

De acuerdo a un documento elaborado por el grupo de los Ex Secretarios de Energía, titulado “La energía en la Argentina: los desafíos políticos técnicos y económicos 2016-2019”, el sector eléctrico requiere de 5.000 millones de dólares de inversión anual para que Argentina vuelva a tener un parque eléctrico fortalecido.

Los expertos hablan del empleo de políticas de eficiencia energética y del aprovechamiento de las energías renovables extensas en nuestro suelo.

En ese sentido la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) presentó un “Reporte Ejecutivo del Sector Eléctrico”, donde se destaca la posibilidad de aprovechamiento renovable.

Solar

En esta opción tecnológica, los costos han caído significativamente y se espera que continúen haciéndolo, en el futuro cercano. Los primeros contratos celebrados hace 5 años en la Argentina estaban alrededor de los 560 USD/MWh, mientras que hoy los mismos rondan los 240 USD/MWh. Este precio podría reducirse sustancialmente si el marco regulatorio y las líneas de crédito fueran los adecuados. Con tasas y períodos de repago competitivos conforme a valores internacionales del sector, como lo son por ejemplo los casos de Brasil, Chile y Uruguay, las tarifas locales serian sensiblemente más bajas y muy competitivas respectos de otras tecnologías que forman parte de la matriz actual.